La jornada organizada por el Ministerio de Energía, GIZ y ACERA tuvo el objetivo de presentar estrategias e instrumentos de medición sobre percepción de proyectos de Energías Renovables en comunidades. Durante el primer semestre de este año, estará disponible el instrumento de medición elaborado por el Programa de Energía de GIZ: Índice de Aceptación Social.

Desde 2014, se ha observado un significativo aumento en la generación eléctrica con energías renovables llegando a constituir un 44% de la potencia instalada de la matriz. Este crecimiento implica la incorporación activa de comunidades, como pieza clave en  el desarrollo del sector e incluso hacia las metas del cambio climático.

¿Cómo iniciar un proceso de inclusión? ¿Qué elementos considerar? ¿Cómo lograr un acercamiento? Para dar respuesta a estas interrogantes y presentar casos de éxito,  es que el Ministerio de Energía, GIZ y ACERA organizaron el Seminario “Relacionamiento Comunitario en proyectos energéticos: Estrategias y Herramientas”, centrado en la presentación de metodologías y herramientas que fortalecen y apoyan el Relacionamiento Comunitario.

Desde las aristas pública y privada se presentaron distintas iniciativas y elementos de medición con los que, de acuerdo al proyecto ERNC, se implementan para el relacionamiento comunitario. Por su parte,  el Programa de Energía de GIZ presentó la herramienta metodológica: Índice de Aceptación Social de proyectos de energías renovables.

Energía: Estado y Comunidad

La jornada estuvo encabezada por la Subsecretaria de Energía, Jimena Jara, quien además de referirse a la situación energética nacional, explicó que “en materia de participación, el Ministerio  ha impulsado tres elementos: una Guía de Estándares de Participación, que se ha utilizado en más 50 proyectos energéticos. Un capítulo indígena en la Política Energética 2050,  que incluyó la participación de los 9 pueblos originarios reconocidos en Chile y por último, una política de desarrollo local sostenible y asociativo que promueve que el Estado, empresas y comunidades coordinen el desarrollo local”.

Desde el área estatal, Javier Zulueta Jefe de la División de Participación y Diálogo del Ministerio de Energía explicó que “la construcción  de proyectos de energía es un reflejo de la confluencia de distintas iniciativas  tanto públicas como privadas. Si bien podemos sacar cuentas alegres sobre la situación energética actual, tenemos una sociedad exigente. Entonces el desafío es avanzar hacia las políticas públicas que se requiere abordar”.

De igual modo se refirió a los lineamientos sociales incluidos en la Ley de Transmisión Eléctrica (Ley 20.936) “estamos haciendo pilotaje y en 2019 comienzan los procesos participativos de definición de franja, entonces, a la fecha ha sido más teórico. Día a día nos toca trabajar con proyectos de transmisión que están enfrentando desafíos en territorios y desde punto de vista está siendo una buena previa”, puntualizó.

Herramientas metodológicas

Durante 2017, el Programa de Energía de GIZ junto a la División de Participación y Diálogo  y con apoyo de la consultora Pullen & Dockendorff, inició una nueva línea de trabajo sobre aceptación social y proyectos de energías renovables desde el punto de vista de las comunidades, es la elaboración del índice de Aceptación Social (IAS) de proyectos ER de gran escala”. Se trata de una métrica que pretender ser un aporte al relacionamiento comunitario de las empresas y gestionarse en el ámbito sustentable. El modelo tiene 4 dimensiones externas y una interna. Las 4 dimensiones internas tienen que ver con propuesta de valor, aporte a la ciudadanía,  cuidado del medioambiente y relacionamiento.

“El objetivo de la herramienta es obtener un resultado cuantitativo sobre  la aceptación social de un determinado proyecto ERNC. Esta metodología además pretender ser un aporte a la gestión interna de las empresas y nuestra intención es entregar esta herramienta de análisis para el uso de las empresas durante 2018, la cual tendrá un uso liberado”. Explicó Ana Almonacid, asesora del Programa de Energía de GIZ.

Casos Prácticos

Las empresas que desarrollan proyectos renovables han dado un gran impulso a la gestión comunitaria. Empresas con destacados proyectos renovables agrupadas en ACERA presentaron sus elementos evaluadores y las experiencias que han tenido en el ámbito comunitario.

Desde el sector, Matías Steinacker Director de ACERA explica que “el desafío como ACERA es promover que Chile logre abastecerse 100% con energías  renovables y para eso el desafío comunitario es clave. Si bien es un tema que siempre ha estado presente en el que nuestra industria ha sido pionera en trabajar y acercar los proyectos a las comunidades, es un ítem que tenemos que seguir trabajando. En la medida que nuestros proyectos aumenten tendremos que redoblar los esfuerzos de acercamientos comunitarios”.

En esa línea, la empresa Mainstream que a la fecha cuenta con 2.000 MW instalados en proyectos solares y eólicos, desde Arica a Puerto Montt cuenta con vasta experiencia en relacionamiento comunitario en proyectos de ambas tecnologías. Daniela Rodríguez, Encargada de Relaciones Comunitarias señaló que “la importancia del relacionamiento comunitario no se pone en duda en la generación de energía. Es un orgullo que sean las renovables, las que estén impulsando todo este trabajo comunitario. Por nuestra parte, todos los proyectos han tenido un buen relacionamiento”.

Por su parte, Tomas Schröter Gerente General de la empresa de proyectos eólicos, WPD que actualmente desarrolla trabajo comunitario para el parque eólico Malleco y el parque eólico Negrete, explicó que “se debe estandarizar, profesionalizar e integrar el relacionamiento comunitario como una parte fundamental del proyecto, como un eje más del desarrollo y no sólo como un apoyo. Las estrategias dispuestas por el Ministerio y GIZ nos permitirán no sólo contar con una medición base inicial, si no que hacer seguimiento y corregir estrategias”.

Finalmente, Claudio Bustamante, Subdirector de Desarrollo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático destacó que “todas las tecnologías ERNC están sensibles en algún momento a cuestionamientos por parte de las comunidades, pero si se trabaja entregando información, poniendo profesionales que resuelvan dudas, mostrando cómo funcionan las tecnologías en otros territorios, va construyendo un contexto de confianza que es importante tanto para las comunidades como para las empresas”.

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