Ya se encuentra disponible la Guía calderas y quemadores a biomasa para autoconsumo, elaborada por el Programa de Energía de GIZ y el Ministerio de Energía a través del proyecto de apoyo a la NAMA Energías Renovables para el Autoconsumo, publicación que reúne la información básica necesaria para la instalación de una caldera o un quemador a biomasa.

La multiplicidad de usos que posee la biomasa forestal y su posición en el campo energético motivó la elaboración de la Guía calderas y quemadores a biomasa para autoconsumo, que explica los aspectos de la biomasa leñosa en Chile como biocombustible sólido y lo que se debe tener en cuenta para instalar una caldera o quemador considerando el marco regulatorio y análisis de rentabilidad.

En Chile los principales biocombustibles utilizados son los pellets, astillas y biomasa triturada. En general, los pellets se utilizan para aplicaciones de menor potencia (menor a 150 kW), mientras que las astillas y la biomasa triturada se utilizan en aplicaciones de mayor potencia (mayor a 150 kW).

La guía señala además que las calderas generan vapor o agua caliente a presiones normalmente mayores a la atmosférica, los quemadores son más simples y producen una llama directa. Las calderas son de mayor inversión y se emplean en aplicaciones industriales que requieren transferir calor y energía mediante un fluido.  Los quemadores son de menor costo de inversión y de operación y se pueden adaptar a equipos o aplicaciones ya existentes, como, por ejemplo, hornos de panaderías, equipos para secado de productos agrícolas y en determinadas situaciones se pueden adaptar a una caldera.

Beneficios

La biomasa es una alternativa de energía renovable para autoconsumo industrial en reemplazo de combustibles fósiles. Se utiliza en Chile desde hace muchos años, debido a que es un subproducto de dos grandes sectores de la producción nacional, el sector forestal y agrícola. Entre sus múltiples beneficios destacan que otorga trabajo rural, ya que es un recurso renovable que se produce localmente; disminuye la dependencia de combustibles importados y reutiliza residuos. A diferencia de otros combustibles, no representa un peligro por emanación de gases tóxicos e inflamables en transporte y almacenamiento.

La disponibilidad del combustible, las tecnologías de calderas y quemadores a biomasa se presentan como una alternativa atractiva en aplicaciones industriales, no solamente en el sector silvoagropecuario sino que en otros rubros, como por ejemplo en el sector del turismo.

“Dado que el proyecto de apoyo a la NAMA Energías Renovables para el Autoconsumo se enfoca en presentar varias alternativas de uso de Energías Renovables hacia los sectores industriales del país (principalmente a PyMEs), resulta altamente interesante abordar a la tecnología biomasa, de tal forma de incentivar a las empresas a que realicen análisis técnico-económicos en cuanto a su implementación. Para lograrlo, el proyecto ofrece la realización de perfiles de factibilidad a empresas interesadas”, agrega Ana Almonacid, asesora técnica del proyecto.

Y finalmente, entre otros atributos, la biomasa es carbono neutral, es decir, no tiene una contribución neta en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero; en su combustión sólo se libera la cantidad de CO2, que se capta de la atmósfera para fotosíntesis.

Proyecto de apoyo a la NAMA de Energías Renovable para el Autoconsumo

Una NAMA es una Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada (NAMA por sus siglas en inglés), que conducen a reducir emisiones de una manera medible, reportable y verificable. En este caso, se trata de un proyecto realizado en conjunto con el Ministerio de Energía, cuyo objetivo es la integración de las Energías Renovables para Autoconsumo a la industria en el país. Las líneas de trabajo del proyecto incluyen la capacitación en tecnologías ERNC, identificación y análisis de proyectos, y aumentar el conocimiento de profesionales dedicados al diseño e implementación de estos proyectos.

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