SANTIAGO, 23 de abril de 2019. En un encuentro que reunió a empresas, gremios, universidades y al sector público, Michael Geyer, del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), expuso una tecnología que puede ser utilizada para la conversión de centrales a carbón existentes, alargando su vida útil, usando sales fundidas.

La actividad, que se enmarca en la Mesa de Descarbonización del Ministerio de Energía, fue organizada por el Programa de Energía de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ).

La propuesta de Geyer, invitado a nuestro país por la GIZ, es remplazar la quema de carbón, que produce el vapor en las centrales termoeléctricas, la cual tiene asociada la emisión de CO2 y otros gases, por un sistema de almacenamiento en sales fundidas que se utiliza en las centrales de concentración solar de potencia, que generaran el vapor necesario para producir electricidad.

La diferencia reside en que las sales son calentadas con energías renovables. Esto permite funcionar de forma más flexible, sin emisiones y ocupando la infraestructura de la termoeléctrica y el personal existente. Además, las sales que se utilizan en este tipo de plantas son producidas localmente.

Asimismo, Geyer pide ir un paso más allá, sugiriendo cambiar los contratos de energía (PPA) que actualmente son por bloques de horarios, hacia bloques de 24 horas, “como se está haciendo en otros mercados internacionales para motivar a los desarrolladores para que puedan presentar soluciones híbridas, al mínimo costo y con cero emisiones”.

Por su parte Rainer Schröer, director del Programa de Energía de la GIZ, destacó esta tecnología ya que “permite convertir las actuales unidades a carbón a unidades de almacenamiento aprovechando el gran potencial de energías renovables que tiene el país. Una solución estupenda que esperamos traer a Chile a través de un proyecto piloto para demostrar su viabilidad”.

En tanto Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), indicó que esta tecnología “abre una oportunidad cierta y eficiente económicamente para mantener en operación la parte no contaminante de las centrales vapor-carbón”.

Además, desde Acera proponen modificar las licitaciones a las distribuidoras, para dar espacio a estas nuevas tecnologías, con lo cual se le podría dar viabilidad a estas innovaciones, indicó Finat.

Actualmente en Chile hay cerca de 5 mil MW instalados de generación a carbón, distribuida en 27 centrales.