Italia es el segundo mayor productor europeo de biogás, pero esta fuente de energía renovable todavía no ha logrado la aceptación del mercado que tienen otras. Un proyecto financiado con fondos europeo trabajó para promover el futuro crecimiento y la sostenibilidad del sector del biogás del país.

El biogás y su versión purificada, el biometano, son una fuente de energía neutra en carbono para la generación de electricidad, la calefacción y el transporte que son unos aliados en la descarbonización de la economía europea. Italia cuenta con más de mil quinientas plantas de digestión anaerobia en funcionamiento, lo cual pone de relieve las perspectivas prometedoras que ofrece el biogás. Sin embargo, el panorama fragmentado entre las principales industrias, partes interesadas y productores de biomasa, junto con la falta de conciencia social sobre los beneficios económicos y medioambientales del biogás, hacen que actualmente no se haya desarrollado plenamente todo su potencial.

El proyecto financiado con fondos europeos ISAAC se creó con el fin de eliminar una formidable cantidad de obstáculos y convertir el biogás en una fuente de energía renovable convencional en una alternativa comercial en Italia. Los socios del proyecto identificaron distintos tipos de obstáculos que impiden la penetración en el mercado y los clasificaron como sociales, económicos o legislativos.

Creciente aceptación social

«La organización de procesos participativos en dos regiones piloto interesadas en la instalación de plantas de biometano fue el punto de partida para crear un paradigma común de toma de decisiones y evitar conflictos sociales», señala Serena Drigo, que ha estado a cargo de ISAAC. Los procesos participativos se llevaron a cabo en Andria y Arborea. Más de ciento setenta residentes participaron en el proceso de toma de decisiones relativas a la construcción de una planta de biometano. Las opciones eran el uso de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos o una planta de biometano licuado que utilizara estiércol vacuno.

Los procesos participativos también involucraron a miembros del Ayuntamiento, mientras que un jurado de ciudadanos elaboró una lista de peticiones y recomendaciones formuladas para las partes interesadas en las plantas de biometano de las regiones. «Además, se organizaron varias visitas a plantas de biogás de otras regiones para presentar a los ciudadanos una demostración real sobre la producción de biogás y evitar rumores infundados por los residentes locales sobre posibles peligros, olores o ruidos», añade Drigo.

Reducción de la fragmentación

ISAAC concedió también una gran importancia a fomentar la colaboración entre ganaderos, silvicultores y otras partes interesadas. Esto les permitió optimizar el tamaño de la planta y las características técnicas con el fin de reducir los costes (tanto de construcción como de mantenimiento), los transportes y las necesidades de espacio de una planta de biometano. «Para ayudar con esto, hemos diseñado una nueva herramienta que evalúa la disponibilidad de la biomasa y explora la posibilidad de utilizar varios tipos de biomasa residual procedente de explotaciones agrícolas e industrias alimentarias. La herramienta, disponible en el sitio web del proyecto, también nos permitió elaborar y ofrecer datos sobre la repercusión económica y ambiental de la producción de biogás/biometano en las regiones seleccionadas», señala Drigo.

Concentración en la educación y la formación

El proyecto ha organizado cursos de formación a medida para las administraciones regionales y municipales sobre el biogás que emplea sustratos del ámbito agrícola y urbano. Se adoptó un planteamiento sistemático en cada tema con el fin de ofrecer un panorama general exhaustivo de los factores que contribuyen a la puesta en práctica con éxito de iniciativas empresariales. Los temas tratados iban desde información puramente técnica a procedimientos establecidos y de reglamentación, los cuales según las últimas directrices, siempre deberían tener en cuenta los principios de sostenibilidad medioambiental, económica y social.

Los socios del proyecto se han dirigido, asimismo, a la generación joven organizando un recorrido de aprendizaje que contó con la participación de más de ochocientos cincuenta estudiantes de siete regiones italianas. Además del uso de un prototipo de digestión anaeróbica, una nueva aplicación denominada Buck Bradley Comic Adventure (disponible en Google Play y pronto en Apple Store) tenía por objeto concienciar a los jóvenes sobre el biogás y el biometano. Se trata de un videojuego interactivo en forma de tiras cómicas, diseñado para abordar de una forma novedosa y emocionante varios temas relacionados con la sostenibilidad medioambiental.

Fuente: CORDIS Comisión Europea